Qué debe tener una puerta para ser accesible
Una puerta accesible debe permitir que las personas con movilidad reducida puedan aproximarse, abrirla, atravesarla y cerrarla con seguridad y con la mayor autonomía posible. No basta con instalar una puerta más ancha o incorporar un automatismo: todo el acceso debe estar correctamente diseñado.
Para elegir la solución adecuada hay que estudiar el ancho libre de paso, el espacio disponible a ambos lados, la fuerza necesaria para abrir la puerta, la posición de los mecanismos y la ausencia de desniveles u obstáculos.
Las condiciones exigibles dependen del tipo de edificio, del uso del espacio y de si la puerta forma parte de un itinerario accesible. Por eso, cada instalación debe comprobarse de acuerdo con el Código Técnico de la Edificación, especialmente el DB-SUA, además de la normativa autonómica o municipal que resulte aplicable.
Medidas y facilidad de apertura
Cuando una puerta forma parte de un itinerario accesible, el CTE DB-SUA establece varios criterios:
- Anchura libre de paso mínima de 0,80 m, medida en el marco y proporcionada por una sola hoja. Con la puerta completamente abierta, el paso disponible no debe ser inferior a 0,78 m.
- Espacio horizontal de 1,20 m de diámetro a ambos lados, libre del barrido de las hojas.
- Mecanismos de apertura situados entre 0,80 y 1,20 m de altura, accionables con una sola mano mediante presión o palanca, o automáticos.
- Distancia mínima de 0,30 m entre el mecanismo de apertura y un rincón.
- Fuerza máxima de apertura de 25 N en las puertas de salida, que puede llegar a 65 N cuando sean resistentes al fuego.
Estas medidas se refieren al paso realmente disponible, no únicamente al tamaño nominal de la hoja. El marco, el contramarco, los herrajes y el ángulo de apertura pueden reducir el espacio útil, por lo que deben tenerse en cuenta antes de elegir la puerta.
La automatización no es obligatoria simplemente porque una puerta sea pesada. Puede ser una solución adecuada cuando la apertura manual dificulta un uso autónomo y seguro, siempre que el sistema incorpore los dispositivos de protección necesarios.
Seguridad de las puertas automáticas accesibles
Cuando se instala una puerta peatonal automática, el sistema debe facilitar el acceso sin generar riesgos de impacto, atrapamiento o cierre sobre el usuario. No basta con añadir un motor: la puerta, los sensores y los dispositivos de seguridad deben funcionar como un conjunto.
Entre los aspectos que deben comprobarse se encuentran:
- La detección de las personas durante la aproximación y el paso.
- La protección de las zonas donde puedan producirse golpes o atrapamientos.
- La velocidad de apertura y cierre.
- El tiempo que la puerta permanece abierta.
- El funcionamiento seguro ante una avería o interrupción del suministro.
- La compatibilidad con las condiciones de evacuación, cuando forme parte de un recorrido de salida.
- El mantenimiento periódico de sensores, mecanismos y dispositivos de protección.
No existe un tiempo de apertura único adecuado para todas las puertas. Debe ajustarse al tipo de acceso, a sus dimensiones y a las personas que previsiblemente lo utilizarán, permitiendo el paso de usuarios de silla de ruedas, personas que caminan despacio o que utilizan bastón o muletas.
Las puertas peatonales automáticas deben cumplir la reglamentación de seguridad aplicable y disponer del marcado CE correspondiente. La norma UNE-EN 16005+A1:2024 establece requisitos de seguridad de uso y métodos de ensayo para este tipo de puertas.
Preguntas frecuentes sobre puertas accesibles
¿Cuál es la anchura mínima de una puerta accesible?
Cuando forma parte de un itinerario accesible, debe proporcionar una anchura libre de paso mínima de 0,80 m medida en el marco. Con la puerta abierta, el grosor de la hoja no debe reducir el paso disponible por debajo de 0,78 m.
¿Es obligatorio automatizar una puerta para que sea accesible?
No siempre. La puerta puede ser manual si sus mecanismos son fáciles de accionar y cumple las condiciones de fuerza de apertura, espacio de maniobra y accesibilidad. La automatización resulta especialmente útil cuando la apertura manual dificulta el uso autónomo.
¿Se puede adaptar una puerta existente?
En muchos casos sí, mediante el cambio de herrajes, la instalación de un automatismo o la modificación del hueco. Antes debe comprobarse si la intervención permite conseguir el paso libre, el espacio de maniobra y las condiciones de seguridad exigibles.
Soluciones de accesibilidad para cada acceso
En Hergoy instalamos y mantenemos puertas automáticas y soluciones de acceso en Madrid. Antes de recomendar una puerta, estudiamos las medidas reales del hueco, el espacio de maniobra, el tipo de apertura, la intensidad de uso y las necesidades de las personas que utilizarán el acceso.
Cada portal, comunidad de propietarios, comercio o edificio tiene unas condiciones diferentes. Por eso, la solución debe facilitar un paso cómodo y seguro, integrarse correctamente en la construcción existente y cumplir los requisitos de accesibilidad y seguridad aplicables.
Si necesitas instalar una puerta automática, adaptar un acceso existente o comprobar si una puerta cumple las condiciones necesarias para un itinerario accesible, ponte en contacto con el equipo de Hergoy.
Fuentes técnicas consultadas
- Código Técnico de la Edificación, DB-SUA: Seguridad de utilización y accesibilidad.
https://www.codigotecnico.org/pdf/Documentos/SUA/DBSUA.pdf - UNE-EN 16005+A1:2024. Puertas automáticas peatonales. Seguridad de uso. Requisitos y métodos de ensayo.























